El Jaripeo de Centenario 2025, una de las celebraciones tradicionales del ejido de Centenario en el municipio de Escárcega, Campeche, se convirtió en el centro de una controversia comunitaria luego de que los habitantes acusaran al sacerdote encargado de la organización de impedir de manera deliberada la visibilidad del espectáculo a las personas que se encontraban en el exterior. De acuerdo con reportes de la comunidad difundidos por el diario Tribuna Campeche, el párroco ordenó elevar la altura de las mallas perimetrales y colocar personal de vigilancia para evitar que las familias que no contaban con recursos para pagar el boleto de entrada pudieran observar las actividades ecuestres.
La situación generó indignación entre los pobladores, quienes recurrieron a las redes sociales para exhibir la conducta de las autoridades eclesiásticas locales. En las imágenes compartidas por los afectados, se observa a adultos con niños en hombros intentando buscar espacios libres para presenciar el evento, una tradición profundamente arraigada en el estilo de vida de la región y de la diáspora mexicana que mantiene el vínculo con sus comunidades de origen.
El conflicto en el Jaripeo de Centenario 2025 comenzó cuando los organizadores de la Iglesia local establecieron un costo de recuperación para acceder al recinto del evento. Debido a la situación económica de varias familias del ejido, un grupo de vecinos decidió congregarse en los límites exteriores del terreno para disfrutar del espectáculo de manera gratuita desde la distancia.
Al percatarse de la presencia de los espectadores externos, el sacerdote a cargo presuntamente ordenó la instalación de mallas de mayor altura y el despliegue de vigilantes para obstruir por completo la visibilidad hacia el ruedo. Los habitantes calificaron la medida como un acto de prepotencia y una falta de consideración hacia los propios miembros de la comunidad, especialmente tratándose de un festejo organizado bajo el amparo de la Iglesia católica local.
Este tipo de eventos de jaripeo y fiestas patronales no solo tienen relevancia local, sino que impactan de manera directa a la comunidad de migrantes en Estados Unidos. Muchos originarios de Campeche que residen en ciudades de Texas, California o Arizona envían remesas para apoyar las fiestas de sus pueblos natales o viajan para estar presentes en estas fechas.
La exclusión de los sectores más vulnerables de la comunidad de un evento tradicional rompe con el sentido de unidad que caracteriza a estas celebraciones. La música de estos eventos de rancho y las montas de toros son parte de la identidad cultural que une a las familias de ambos lados de la frontera. La música de banda y los sones que acompañan estas montas también forman parte del catálogo que suena en , la estación de regional mexicano.